¡Hola! ¿Cómo estás? Bienvenida de nuevo a mi blog.

Hoy quiero hablarte de algo que muchas veces pasamos por alto: cómo funciona realmente tu piel.
Entender sus capas y su papel como órgano es clave para cuidarla mejor, sobre todo ahora que estamos en pleno verano y la piel trabaja más que nunca.

Vamos a verlo de forma sencilla.

La piel es un órgano que te protege cada día

Aunque solemos verla como «lo que se ve», la piel es el órgano más grande del cuerpo.
Su función principal es protegerte: del sol, del calor, de los cambios de temperatura, de los golpes, de la contaminación… de todo.

Para hacerlo, se organiza en tres capas que trabajan juntas y que, según explica la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología, convierten a la piel en el órgano vivo más pesado del cuerpo.

Epidermis

Es la capa externa, la que ves.
Aquí es donde se produce el bronceado, la irritación y la aparición de manchas.
Es la primera barrera frente al sol y, por eso, en verano es la que más sufre.

Dermis

Es la capa intermedia.
En ella se encuentran las estructuras que mantienen la piel con buen aspecto: la hidratación profunda, la elasticidad y la resistencia.
Cuando esta capa está equilibrada, la piel se ve saludable y responde mejor a cualquier tratamiento.

Hipodermis

Es la capa más profunda.
Actúa como amortiguador y ayuda a regular la temperatura del cuerpo.
Aunque no la vemos, es fundamental para la salud general de la piel.

¿Por qué en verano tu piel trabaja más?

En esta época del año, la piel tiene que defenderte de:

  • más horas de luz
  • más radiación
  • más calor
  • más exposición al exterior
  • más cambios bruscos de temperatura (aire acondicionado vs. exterior)

Por eso es normal que notes la piel más sensible, más seca o más reactiva.
Está haciendo su trabajo: protegerte.

Si además sufres de alergia en esta época del año, tu piel está lidiando con un extra de trabajo, así que merece un cuidado todavía más consciente.

(Foto sugerida: escena de verano — sol, playa o piel expuesta al calor)

Lo que viene ahora

En las próximas semanas voy a hablarte de cómo el sol afecta a cada capa de la piel, qué ocurre cuando te expones sin protección y cómo puedes cuidarla de forma consciente para evitar daños a corto y largo plazo. Y por supuesto, no puede faltar un repaso a por qué desmaquillarte bien es el primer paso para que tu piel respire después de un día de verano.

Si quieres más información sobre cómo trabajo o sobre belleza consciente, puedes visitar mi web aquí.

Gracias por leerme.
Nos vemos en el próximo post.

Ángela